Este ensayo, que escribimos juntos Jorgelina, su amiga-hermana de la vida y directora
artística, y yo, un escritor filósofo sin ostentación de chapa que decidió incluirse en el
proyecto, acaba de ver la luz días atrás.
Se trata de otra historia. No la del sello comercial. La del figurón del jet set de todos
los tiempos. Esa no. Porque esa no fue Cris. Esa es la del Maipo, la de la fama del puro
cuento. La que quisieron reeditar con una biografía descriptiva de su sexo biológico
para insertarla en el país del «macho menos» y que después, sobre la base de este
material, llevaron al cine con una gran producción que empapeló la ciudad con su
imagen de vedette.
Esa no fue Cris. Esa no es la historia de un ser humano que se narra con orgullo. Esa
es la figura del hazmerreír de una sexualidad binaria, conservadora e imbécil. Imbécil
porque no hay más que recorrer un poco la historia de la cultura para saber que ese
estereotipo, llamado Cris en este caso, no es quien existió jamás en ninguna de sus
reencarnaciones, que fueron, son y serán muchas, mal que les pese a algunos.
Con esta obra queremos dar testimonio de una Cris que quebró muchas barreras
hasta convertirse en ícono del colectivo trans, a través de aquellos que la conocieron
personalmente, con quienes vivió sus experiencias de vida como mujer trans y como
actriz. Y son ellos quienes hablan de ella, con el mismo amor que los unió durante su
vida y al lado de quienes se fue de este mundo.
Los años ochenta y noventa recorren ese período de la historia nacional en esta
ciudad y sus aledaños bonaerenses, cuando todavía no existían los derechos que hoy
se reconocen para este colectivo y la represión de los aparatos del Estado golpeaba
nuestra piel.
Fue vanguardia del colectivo trans, del que Cris es bandera inclaudicable, como la
Evita de las chicas de la calle. Por eso, su partida fue acompañada por el taconeo que
ellas traían con sus flores para despedirse de ella junto al féretro, en aquella
madrugada de septiembre, apenas salidas del barrio de Constitución.
Este ensayo cuenta además con fotos inéditas de sus trabajos teatrales, shows y
desfiles de aquellos años.
Y también con entrevistas y comentarios de quienes quisieron aportar a su memoria.
