La parte del verso que no me animé a escribir, es una novela intimista y poética
que narra el encuentro entre Julieta y Simón, dos almas que se cruzan por azar
—o destino— en Buenos Aires. Julieta es docente, madre y compañera en una
vida organizada y previsible; Simón, un músico y escritor que habita la
bohemia y el desorden. Desde su primer cruce, ambos quedan marcados por
una atracción profunda que los obliga a enfrentarse a lo que callan y a lo que
desean.
A través de capítulos breves y de una prosa sensible, Paetz construye una
historia de amor imposible donde los silencios pesan tanto como las palabras.
Los personajes se buscan, se esquivan y se reconocen en un vínculo que los
transforma, mostrando la tensión entre la estabilidad y la pasión, entre lo que
se debe y lo que se siente.
La novela explora el fuego interior de lo no dicho, la fragilidad de las
decisiones y el temblor de los encuentros que cambian una vida. Con una
escritura cinematográfica y melancólica, el autor convierte la rutina cotidiana
en un escenario de emociones profundas, donde el amor se vuelve poesía y
herida al mismo tiempo
