“Como el Paraguay era la tierra del atraso, gobernada por una monstruosa dinastía de dictadores, lo mejor que le podía pasar, según la Argentina, Brasil y Uruguay, era la cruzada civilizadora que les ofrecía esta alianza.
A través de una guerra fratricida, le darían la luz a aquel país sumido en las tinieblas de la ignorancia y la barbarie. Para tal efecto, lo despojarían de la mayoría de sus hombres adultos, cercenarían su territorio y lo obligarían a asumir una cuantiosa deuda”.
El Paraguay nunca se pudo recuperar ni volver a ser el país con mejor proyección de Sudamérica, como lo era antes de aquella guerra.
Pigna, Felipe. Los mitos de la historia argentina. Buenos Aires: Grupo Editorial Norma, 2004.
