Poesía bella y pasional, versos que lo dan todo en cada línea. Es imposible permanecer indiferente ante letras que separan tanta sensibilidad y reflexiones.
Hay ingenio y originalidad. Soledad, olvido, recuerdos, tristezas, alegrías, dignidad, responsabilidad. Los sentimientos desbordan las palabras y las hermosas metáforas sorprenden y agradan.
No faltan diálogos agudos y con finos toques de humor.
Las preguntas existenciales, cavilaciones sobre la vida y el amor, tienen su espacio.
La inspiradora luna y su mejor compañero, el vino, dicen presente entre la cadencia de los versos.
El beso, idealizado, eterno, hiper romántico, y las figuras sensoriales deslumbran con hermosura y atractivo.
El dolor tiene su lugar y destaque, pero no como purgación de las culpas sino como un paso necesario en el camino del crecimiento.
Está la búsqueda del amor, de los recuerdos y vivencias en una gran ciudad como Buenos Aires, que en cada rincón guarda historias, poesía y secretos.
Hay un agrado que resume y refuerza toda la originalidad y belleza del poemario; me refiero al intitulado como GLOSARIO (50 palabras, 51 significados).
Son definiciones, en general breves, y otorgan a las palabras significados especiales, muy personalizados, llenos de ingenio, “poemizados” y de preciosa expresividad. Los términos surgen sin orden, al azar, generan impacto y un sabor cálido en el alma. Vocablos como: vida, fantasía, sueños, ilusión, amanecer, horizonte, poesía, infierno, espejismo, osadía, rebeldía, y otros se develan a nuestro corazón con una luz nueva.
José Chirife
